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#K DIARIES

VICTORIA EN LE MANS 2403-07-2019

Lograr alzarse, por segunda vez consecutiva, con la victoria de las 24 horas de Le Mans en la carrera de resistencia más antigua en activo del mundo es un logro que conlleva multitud de factores que hoy conoceremos. Vive de la mano de Kimoa y Fernando Alonso las famosas 24 horas de Le Mans.

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Celebradas desde siempre en el mes de junio, en esta ocasión del sábado 14 a partir a las 15h hasta el domingo 15 a la misma hora, la agenda de compromisos y obligaciones comienza una semana antes, el sábado 8, con la llegada a  Le Mans, situada en la región de los Países del Loira (Francia), para así el domingo 9 realizar las verificaciones técnicas que se celebran en el centro de la ciudad, en la popular Place de la Republique, donde se concentran los más apasionados fans del motor quienes toman imágenes al detalle como no se ve en ninguna otra competición a los coches que participaran en esta 87 edición.

Fotos oficiales LE MANS 24 

También durante esta jornada se realizan las fotos oficiales de los diferentes equipos. En esta ocasión, un año muy especial por acontecer la entrega de la placa realizada en bronce con las manos de los ganadores de la cita anterior, el coche 8 de Toyota, integrado por los mismos pilotos que para el 2019: Sébastien Buemi, Kazuki Nakajima y Fernando Alonso, siendo además la primera victoria para la escudería en este particular circuito, y así ser expuesta para la posteridad en las calles de la ciudad de Le Mans.

Por cierto, los tres pilotos se conocían anteriormente gracias a haber coincidido en la F1, pero no sería hasta 2018 cuando Fernando Alonso fichó por Toyota para completar el grupo de tres en la que sería su primera carrera de resistencia, las 6 horas de SPA, formando desde ese momento un equipo que obtendría muchos éxitos en la superseason.

Itinerario de nuestro Equipo en Le Mans 24

Y menudo equipo en perfecta sintonía ya que la convivencia es esencial para afrontar la semana que les espera compartiendo agenda las 24 horas de cada jornada las cuales comienzan con un desayuno tempranero en el hotel para posteriormente desplazarse hasta el circuito compartiendo coche los tres pilotos, generalmente conducido por Nakajima, para una vez allí preparar las distintas reuniones de estrategia, prensa… hasta la hora de comida en el propio circuito en un espacio restringido exclusivamente a los pilotos y el equipo de “fisios” que les acompañan habitualmente.

Además de este comedor, por suerte, los pilotos también cuentan con unas habitaciones privadas en las que cambiarse de ropa del “team kit”, aunque hubiésemos querido ver a Fernando lucir la colección cápsula dedicada a Le Mans por Kimoa Racing, al mono de conducción según detalla el horario del equipo, también desconectar, entretenerse con una Play Station o simplemente dormir.

Por la tarde, más reuniones, fotos de equipo, sesiones de autógrafos que duran casi dos horas… donde las gorras de Kimoa se hacen ver entre los miles de aficionados que se agolpan para sacar fotos con sus ídolos y de vuelta al hotel para cenar y descansar.

Llegados al miércoles 12 comienza la clasificatoria. En esta ocasión son tres tandas de dos horas cada una las que tienen los equipos para hacer el mejor registro. Una el miércoles y dos el jueves, prolongándose esta última hasta las 12 de la noche haciendo que el regreso al hotel sea de madrugada.

Los atascos que se organizan en los alrededores del circuito provocan que apenas unos km de distancia se tarden horas en ser recorridos.

Ya es viernes y puede que sea uno de los días más entrañables y divertidos gracias a la “Drivers Parade” especialmente en esta edición al decidir los pilotos llevar pistolas de agua con las que mojar a los asistentes, lanzar pegatinas, tarjetas firmadas, calcomanías o globos, así como volver a compartir coche clásico con los integrantes del equipo 7 de Toyota tras estropeárseles una vez más a estos el suyo, había ocurrido también en la edición de 2017, y completar así tan singular recorrido por el centro de la ciudad.

Y a dormir lo antes posible porque el sábado, día de comienzo de la carrera, la salida del hotel se realiza a las 7’15 horas de la mañana para así evitar embotellamientos y estar listos a las 9h para el “warm up” que efectúa el piloto que inicia los relevos, en este caso, Buemi.

13 horas, último check y todos los coches a la parrilla, para en los minutos previos a la salida realizar las fotos de equipo, escuchar el himno, disfrutar del espectáculo aéreo ofrecido por las fuerzas armadas francesas, dar la salida lanzada cuando la luz esta verde… ¡¡Y a volar!!

Las 24 Horas en el Circuito 

24 horas de tensión máxima, ya que el circuito de Le Mans es francamente particular por el trazado que en parte pertenece al circuito de Sarthe en parte se trata de una carretera habitual que abarca 3 pueblos cercanos y que sigue abierta al tráfico general hasta el día de las prácticas, pero que además, por la amplitud de zonas que abarca necesita de 6 “spoters”  que a través de la radio comunican cualquier variación que acontezca como por ejemplo que comience a llover y que solo lo haga en un tramo determinado del recorrido haciendo que la toma de decisiones, en este caso por parte del piloto, se sucedan.

La adrenalina disparada y el no desprenderse de la radio que comunica al equipo con los pilotos no permite que estos consigan descansar en las franjas de horas que no conducen aumentando así el desgaste que provoca pilotar en circunstancias tan extremas como las que propicia por ejemplo la noche, mientras algunos de los asistentes resisten en las tribunas, zonas habilitadas para seguir la carrera sin querer perderse todo lo que ocurre en pista o bien se refugian en el área de fiesta disfrutando del concierto ofrecido este año por Franz Ferdinand, quienes por supuesto no faltan en la playlist que Kimoa ha creado con motivo de tan mítico evento.

Amanece, que no es poco, y el equipo 8 sigue manteniendo la segunda posición como desde el inicio de la carrera preparándose para afrontar las últimas horas, cada una de ellas tan decisivas como las ya transcurridas. Y a una hora de que finalice la competición ocurre lo inesperado, el coche 7, quien ha encabezado toda la carrera, pincha un neumático siendo superado por el coche 8, en esos momentos conducido por Nakajima, y alzándose con la victoria.

Una victoria celebrada por todo lo alto con los tres integrantes del equipo montados sobre el coche y donde vimos a Fernando Alonso lucir la gorra Kimoa Le Mans 2019, sobre la cual os contamos cada uno de sus detalles creativos, para posteriormente subir los tres compañeros al pódium decorados con la corona dorada (que por cierto manchaba una barbaridad) y celebrar también el Campeonato del Mundo de Resistencia. El cuarto que abraza Fernando, tras uno de Karting y dos en Fórmula 1, y que nosotros también hemos querido celebrar desde Kimoa.