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#K DIARIES

Daytona, el automovilismo deportivo nació en una playa23-01-2019

El automovilismo deportivo en Estados Unidos nació en una impresionante playa de arena compacta hace 115 años, las dos pasiones que nos mueven en Kimoa: mar y automovilismo en un mismo espacio ¿qué más le podemos pedir a un circuito?  

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Un 27 de enero de 1904, un Mercedes de 90 caballos alcanzó una velocidad de 92,30 millas por hora en 39 segundos. Al volante, William K. Vanderbilt, una auténtica inspiración para el espíritu y la manera de hacer las cosas en Kimoa: comenzar en un territorio, en los que no eres un experto para después  asentar las bases de lo que ya hoy se considera un circuito legendario.

Recorrer al máximo de las capacidades de un coche la recta principal junto al mar, para llegar a una curva de 180 grados, debía ser una de las experiencias más emocionantes que se pueden vivir sobre una máquina. Pura emoción. En ese mismo circuito playero de Florida se celebraron después muchas competiciones automovilísticas, desde las carreras de la Nascar en los años 50 a los récords de velocidad de Malcolm Campbell, aquel piloto y periodista que ganó en aquellos tiempos al menos cinco veces en las arenas de Daytona.    

En 1962 todo cambió. La playa se transformó en una pista de asfalto a pocas manzanas del mar. Ese año se celebró la primera edición de las 3 horas de Daytona, donde tomó parte Guido Lollobrigida, primo de la conocida actriz italiana Gina, conduciendo un Maserati. Guido era también actor con una amplia filmografía sobre todo en el género spaghetti-western. En 1966 se disputaron por primera vez las 24 Horas de Daytona, una prueba de resistencia de prototipos sport y grandes turismos en el denominado Daytona International Speedway (USA).  

53 años más tarde, Fernando Alonso comienza la temporada sobre esta esta pista. Fernando correrá dentro del equipo Wayne Taylor Racing pilotando un prototipo Cadillac 6.2L V8. Se estreno el año pasado en esta pista y nos contó esto: “el peralte es incluso mayor que el de Indianápolis. Fue bastante impresionante, un sentimiento similar a Indianápolis, venir a un speedway enorme por primera vez y ver todas las gradas, las instalaciones, el tamaño de todo. Esto es muy grande y te da la sensación de que estás en una carrera que es única”   Ya no queda más que subirse al coche y que el espíritu #neversurrender vuelva a ser el protagonista de la jornada.   En Kimoa nos gustan las ciudades abocadas al mar y nada refleja mejor ese carácter que la carrera del sábado 26 en Daytona. No hay mucho más que esperar, ha llegado el momento: el día y la noche más larga del automovilismo. ¡Vamos Fernando!